miércoles, 12 de noviembre de 2008

¡La importancia de comer lento!

¿En cuántas ocasiones no ha podido rechazar un último bocado del postre, pese a sentirse ya saciado? ¿Cuántas veces, llevado por el hambre, ha devorado el plato en apenas cinco minutos?

Fraccionar la alimentación a lo largo del día, haciendo cuatro comidas principales y dos o tres colaciones (pequeñas comidas que se realizan entre comidas principales), con alimentos bajos en grasa y/o azúcares simples, es mucho más saludable que comer sólo tres veces al día.

Con el ritmo de vida agitado que llevamos hoy en día, muchas veces no tenemos o no nos “suministramos” tiempo suficiente para comer correctamente (con la importancia que ello implica) y por lo general terminamos comiendo lo rápido, lo fácil…la famosa “comida basura”, y muchas veces ni siquiera lo hacemos cómodos y sentados, ni tampoco nos detenemos a masticar lentamente, a saborear, y es así que vamos aumentando de peso y perdiendo salud.

Pero con un simple cambio de hábito podemos mejorar nuestra salud y hasta bajar de peso. ¿Cómo?: hay que comer más lento, saborear la comida, masticar bien y disfrutar del momento desde que uno comienza a comer; pues entre las numerosas funciones de la comida, se encuentra la del placer.


http://www.alimentacion-sana.org/

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